Naturaleza de FEF

on Jueves, 04 Diciembre 2014. Posted in Naturaleza de FEF

MÍSTICA DE FEF

En FEF, la mística o encuentro personal con Dios, se lleva a cabo por la convicción profunda de que la familia, Iglesia doméstica, es instrumento de salvación y de que en nuestro Movimiento, la gran familia espiritual (Cfr. Mt 12,50) (FC 44), formada por sus 7 Áreas, se genera un ambiente privilegiado para encontrarse con El Señor, adherirse a Él, convertirse en sus discípulos y misioneros, proyectando el amor así recibido, a todos nuestros hermanos, en especial, los más pobres. (Cfr. Jn 13,15) (Discurso inaugural V CELAM, Benedicto XVI Cap. 3)

ESPIRITUALIDAD EN FEF

Para profundizar progresivamente en nuestra relación de amistad y de discipulado con Cristo vivo en su Iglesia, los miembros del Movimiento vivimos una espiritualidad peculiar, que es, principalmente, una espiritualidad laical, esponsal y familiar (cfr. Ef 5, 22-6, 9).

El sacramento del matrimonio, fundamento de nuestras familias, nos habilita y nos compromete con el plan de Dios que nos llama a ser cocreadores con Él y testigos de su Amor, generando un proyecto de vida que nace y se sustenta en la Palabra de Dios y los sacramentos, especialmente la Eucaristía, y se abre a la protección maternal de la Virgen María, Reina de las familias y de San José, su esposo. (Ver Capítulo IV)

ASCETICA EN FEF

Con estas convicciones firmemente encarnadas en cada uno de sus miembros, en FEF descubrimos la belleza y eficacia de la Cruz así como la llamada del Señor a que, la tomemos, la sigamos con coherencia, constancia y alegría, luchando con la ayuda de su gracia, para ser sus fieles testigos y misioneros, y así nuestras familias y nuestro Movimiento sean generadores de discípulos-misioneros, mártires y santos, de vocaciones para la Iglesia y constructores de la civilización del amor y de la vida. (Ver CIC 20,12-16)

FEF COMO INSTITUCIÓN

Para poder hacer tangible el misterio de nuestro carisma y expresar su vitalidad, es necesario generar estructuras, instrumentos y signos visibles y ordenados (cfr. Lumen Gentium, 8), permanentes en su fondo, pero adaptables en su forma, que permitan el surgimiento de nuevas maneras de anunciar y vivir el Evangelio y de acercar a Jesucristo a las nuevas generaciones para que Él sea el centro y el sentido de sus vidas, educándolas en el estilo de Vida Nueva que nos ofrece crecer en la fe, la esperanza y la caridad hasta alcanzar la plenitud en el Reino de Dios.

FEF debe ser Un “Movimiento” en discernimiento permanente de su carisma, que trabaje con espíritu de comunión y de misión dentro de la Iglesia para fortalecer a la familia desde las familias.